jueves, 24 de julio de 2008

Del terror del decir “terrorismo”

Es cada vez más recurrente en el discurso mediático el uso del concepto “terrorismo” para designar una gran variedad de acontecimientos. Desde explosiones, como la ocurrida el pasado 15 de febrero en la CD. de México o para calificar acciones tomadas por diferentes movimientos sociales. E l caso del Ejercito Popular Revolucionario (EPR) en México, las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC), o los numerosos conflictos en Medio Oriente.

El uso de este concepto por los medios es amplio y en la mayoría de los casos se enuncia como una adjetivo del que no se dan mas explicaciones, que deja fuera en la mayor parte de los casos, las causas y el origen de los hechos que se está calificando. Es decir, cuando mediáticamente un acto es calificado como terrorista, se hace un juicio, una valoración moral sobre el acto, no se informa o se intenta dar una explicación sobre el mismo, simplemente se califica.

El terrorismo es definido por la Real Academia Española como la: “sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror (en la población)”. Lo cierto es, que ésta definición podría hacer referencia a una gran variedad de acontecimientos ocurridos en la sociedad a través de la historia. Sin embargo, el concepto de terrorismo tal y como lo entendemos actualmente, aparece en el siglo XX en Occidente para nombrar actos cometidos por minorías inconformes alrededor del mundo, las cuales hacían detonar bombas, o diferentes explosivos en lugares públicos con el fin de mostrar su inconformidad1.

El uso del concepto es recuperado en la segunda mitad del siglo XX por los Estados Unidos de Norteamérica principalmente, para designar a las acciones tomadas por los movimiento islámicos y de Medio Oriente. Acciones fundadas en sus formas de organización social para responder a la problemática social de esos países. Problemáticas, cuyo origen se encontraba en dos factores principalmente: 1) antiguas luchas entre diferentes culturas por el territorio; 2) lucha de intereses por la situación geopolítica y de riqueza (petróleo) de Medio Oriente

No es el objetivo de éste texto hacer una revisión del origen de las problemáticas sociales de Medio Oriente, sin embargo es importante apuntar el que los actos cometido en esa zona son producto de condiciones sociales e histórico, así como de la situación geopolítica que viven respecto a los demás países del mundo. Sin embargo, cuando se hace referencia a éstas problemáticas, se dejan de fuera estos elementos y se califican sin más como terroristas. Por ésta razón son descalificados (como movimientos u problemáticas de origen social) y condenados.

Prueba de esto es la situación vivida en Irak y Afganistán actualmente. Países invadidos por los Estados Unidos de Norteamérica en nombre de la llamada guerra “contra el terrorismo”. Concepto que les ha servido para justificar frente a sus conciudadanos y frente al mundo la ocupación y el atropello en contra de éstos territorios y su población. Conflicto que tiene una razón político-económica llamada: petróleo que sin embargo, jamás es nombrada como tal.

Conflicto que desde su inicio ha provocado una gran cantidad de bajas civiles por “fuego amigo” o equivocaciones de los militares ocupantes: “tan sólo a principios de este mes, un ataque aéreo estadounidense en la provincia de Nangarhar, al este, dejó 47 civiles afganos muertos, 39 de los cuales eran mujeres y niños.” (La jornada (versión electrónica)a 21 de julio del 2008). Muertes injustificadas, que se intenta legitimar tras la llamada (por E.U.A) “necesaria guerra contra el terrorismo”

Se puede decir entonces que el concepto terrorismo, terrorista sirve actualmente para desacreditar no solo todo acto nombrado bajo este concepto, sino los movimientos, causas y problemáticas de origen social que hay detrás de ellos. Sirve como un medio intangible de lucha contra diferentes minorías, a partir del cual se han ido construyendo representaciones de miedo, desconfianza, sospecha. Situación que ha justificado además las acciones tomadas hacia dichas problemáticas.

Como lo han planteado ya diferentes autores a lo largo de la historia del pensamiento nada existe sino hasta ser enunciando, nombrado y socializado por el lenguaje. Es decir, un fenómeno aparecen como tal en la sociedad hasta que en ella surge la necesidad de nombrarlo. Esta idea forma parte de corrientes que le otorga un papel estructurante a las palabras y al discurso. Para Pierre Bourdieu por ejemplo, el lenguaje estructura realidades sociales, modificando (a través de la enunciación de palabras) las representaciones que sobre ella se hacen los agentes. De ésta forma tanto las palabras que se dicen como las que se callan van conformando primero representaciones y después, acciones y realidades sociales.

De estar forma al hablar o calificar a diferentes actos y movimientos sociales como terroristas se están creando imágenes, conocimientos sobre dichos actos; fundados en la ignorancia pues no se ofrecen explicaciones, información sobre el origen histórico social de dichos actos, sus motivos, o demandas. Simplemente se les calificas de terroristas y por este medio se les condena.

Para Foucault por otras parte, el discurso no es únicamente lo que se manifiesta o lo que se oculta. Es el medio por el cual se lucha, terreno de disputa “aquel poder del que quiere uno adueñarse” pues es a través de el que se crean nuevas realidades. El medio por el cual se excluye, se castiga pero sobre todo se domina. Por lo que al revisar el uso de un concepto tenemos que tener siempre en cuenta quién y cómo lo dice, desde dónde y con qué posibles fines lo hace.

Como se mencionó ya, la recuperación del concepto de terrorismo, terrorista actualmente sirve no solo para descalificar los movimientos y la guerra en Medio Oriente, sino para desacreditar una gran cantidad de movimientos alrededor del mundo, ignorando las problemáticas sociales que tienen de fondo. Se usa indiscriminadamente para nombrar una serie de actos de distinta índoles con el único fin de infundir miedo y repudio sobre los hechos en cuestión y justificar las acciones tomadas contra los mismos.

No es la primera ves que se hace uso de un concepto para descalificar y condenar diferentes realidades sociales. Recordemos que, durante la primera y segunda mitad del siglo XX se represento y socializó al concepto de comunismo, comunista como nocivo para las sociedades. Y a partir de este uso se cometieron infinidad de atrocidades y abusos a la humanidad, en nombre de acabar con él. Hoy es el terrorismo el terrorista, por lo que se hace necesario ser más reflexivo la próxima vez que escuchemos, pensemos o usemos ésta palabra, pues su uso nuca será inocente.



1 Entre los mas recordados se encuentra el Masacre en la catedral de Sofía (Bulgaria) el 16 de abril de 1925, donde se detonada una bomba oculta en la nave principal de la catedral durante un oficio fúnebre de cuerpo presente en honor del General Konstantin Georgiev, al cual asisten altas autoridades del gobierno búlgaro, personalidades políticas y eclesiásticas y una multitud de fieles. La explosión causa 150 muertos y mas de 500 heridos muchos de ellas victimas además del derrumbe parcial de la cúpula de la catedral. El atentado, largamente planeado, ha sido llevado a cabo por elementos del Partido Comunista Búlgaro, declarado ilegal un año antes.